Acabamos de iniciar un nuevo ejercicio. Un momento para las buenas intenciones y para hacer previsiones. Un año que parece mantendrá la inercia de crecimiento de los últimos años, aunque con algo menos de empuje, pero dando continuidad a cinco años de incremento del PIB. Gobierno vasco, Camarabilbao, Confebask... sitúan el incremento económico entre el 2,3% y el 2,5%, que si se confirma supondría un espaldarazo a la apuesta por la economía productiva, por la industria, por la I+D+i, por la internacionalización y por la gestión avanzada que han hecho los agentes público-privados del país. Un escenario que solo lo podrían torcer condicionante
Hace escasas semanas, la Federación Vizcaína de Empresas del Metal, junto con otras asociaciones empresariales y la Diputación Foral de Bizkaia, participó en un acto conjunto para adquirir el compromiso de potenciar y desarrollar aún más el concepto de empresa como proyecto común y compartido, poniendo así el foco en el principal activo de cualquier actividad conjunta como lo es la empresa: las personas. Al margen de otras consideraciones, involucrar a las personas en el desempeño diario de la actividad empresarial es una verdadera necesidad. Conseguir la máxima implicación es fundamental para competir. Nuestros clientes nos demandan cada
