Tuve la oportunidad de compartir durante 13 años asiento en el Consejo de Naturgas Energía con José Ignacio Arrieta y eso es algo que siempre le agradeceré a la vida. José Ignacio era una persona especial y, aunque todos lo somos a nuestra manera, él era diferente. Reunía cualidades muy dispares; era entrañable, culto, meticuloso en el análisis de las estrategias empresariales y conciliador. Fue, sin duda, una persona clave en el proceso de privatización de la industria del gas natural en el País Vasco, con un conocimiento profundo del mundo empresarial privado, del sector público y de la idiosincrasia vasca. Todo ello lo ponía al servici
Hace años que conocí a José Ignacio Arrieta, pero eso es algo que no es importante, porque José Ignacio era de esas personas que parece que conocieras de toda la vida desde la primera vez que coincidías con él en cualquier evento o reunión de trabajo. En el ámbito profesional, tanto en Euskaltel como en Innobasque, compartí con él muchos momentos de trabajo y, lo que para mí es más valioso, sus certeras reflexiones. José Ignacio era excepcional, y lo era en todo lo que decía y hacía. Un profesional brillante, que protagonizó personalmente muchos de los hitos que en nuestra Euskadi han ocurrido. Y una persona inmensa, con una humanidad que

