Si uno se limita a las cifras de inversión extranjera, Euskadi puede parecer un territorio con poca actividad inversora. Sin embargo, quienes participamos a diario en operaciones corporativas vemos una realidad más dinámica. No es una contradicción. La inversión extranjera es un indicador relevante, pero no mide toda la actividad inversora de un territorio. Y el mercado de fusiones y adquisiciones es buena prueba de ello: aunque los datos agregados transmiten cierta ralentización, nuestra experiencia en Lawesome muestra una actividad intensa desde hace varios años, y especialmente durante 2026. Menor inversión extranjera no significa necesa
La siderurgia atraviesa uno de los periodos de mayor transformación de las últimas décadas. Y para Euskadi esta evolución tiene una importancia especial. No hablamos únicamente de un sector industrial más, sino de una actividad profundamente arraigada a nuestra historia y a buena parte de las capacidades tecnológicas y empresariales que han configurado nuestro tejido productivo. En un mercado que produce en torno a 1.900 millones de toneladas de acero bruto al año, China concentra más de la mitad de la producción mundial, mientras India mantiene una trayectoria de fuerte crecimiento. La Unión Europea, por el contrario, se encuentra muy lejos

