Llevamos ya 14 años muy agitados entre diferentes crisis, pandemias, subida de los costes de electricidad y falta de suministros mientras por otro lado se vislumbra un futuro complejo, donde todo va muy rápido. No se sabe hasta dónde vamos a poder llegar ni cómo vamos a llegar. Y al mismo tiempo estamos viviendo una cuarta revolución industrial (industria 4.0) que además está transcurriendo de forma casi silenciosa porque hay quien ya habla de una quinta revolución industrial. Si pensamos en ese futuro complejo y tomamos como aprendizaje todo lo que ha pasado en los últimos años, podemos atisbar que lo que nos viene está lleno de retos, de “
Nos acercamos un año más en esta Guía a la innovación empresarial, para repasar las novedades y realizaciones acontecidas durante el ejercicio. Y si tomamos un poco de perspectiva podemos asegurar que el salto está siendo enorme, tal como recordó Pedro Miguel Etxenike, en el último Global Innovation Day: en Euskadi hemos pasado de invertir en I+D en 1980 el 0,064% del PIB a alcanzar el 2,11% este año.Pero esta es una carrera de fondo que, además, no tiene fin. Por ello, debemos insistir e ir más allá de lo que hasta ahora se viene haciendo. Necesitamos organizaciones y compañías que, junto a las mejoras que realizan día a día, vayan por delan

