Hace ya muchos meses que no dejamos de ver como sube la tasa de absentismo. Desde noviembre de 2014, la tendencia ha sido de constante aumento y sigue de manera paralela a la evolución del PIB, así que, mientras éste crezca, el absentismo irá creciendo a no ser que hagamos cosas distintas desde la empresa para evitarlo. Es cierto que el absentismo es un fenómeno multi-causal, por lo que atajarlo tocando una única tecla no sólo es imposible sino que, además, es una falacia inalcanzable. Si queremos mejorar en gestión de absentismo deberemos estar dispuestos a trabajar duro y de manera constante para conseguir resultados a medio plazo. Este
Quizás el título suena paradójico pero, a fuerza de repetir el término Industria 4.0, podemos caer en una banalización sobre la profundidad de los cambios que tenemos que poner en marcha. Por ello, sería conveniente una reflexión para evaluar de manera real en qué medida ha calado en nuestro tejido empresarial el concepto, y lo que implica una empresa orientada al dato. En nuestra relación con el mercado, tanto en pyme como en gran empresa detectamos una definición difusa de los objetivos de transformación digital. Es cierto que hay un gran número de actos de presentación de tecnologías e incluso de experiencias concretas de digitalización,

