Alcanzar en 2020 un peso en el PIB del 25% es la cifra que visualiza el objetivo de nuestras instituciones para la industria vasca. Un sector económico que ha sido seña de identidad de Euskadi, al que siempre se ha mimado porque se entendía, y se entiende, que es clave en el entramado económico-empresarial: genera empleo de calidad, realiza una función de tracción sobre otros sectores, soporta, mejor que otros, las crisis, conforma empresas importantes y alienta las actividades de innovación. Es lógico, por ello, que, junto a la lucha contra el desempleo, centre los esfuerzos y las inversiones. En este escenario es donde hay que situar el r
El año que empieza es el cincuentenario de la llamada Revolución del 68, también conocida, en un término más reduccionista, como ‘mayo del 68’. Ese año, de una forma ‘extraña’, que a los que lo vivimos nos pareció casi mágica, un incendio revolucionario se propagó como la pólvora por gran parte del mundo: París, Berlín, España, Italia, Praga, Estados Unidos, Méjico… No fue una revolución al uso, no queríamos tomar el poder, queríamos cambiar una sociedad que nos asfixiaba. Y sin violencia, ocupando lo que era nuestro: las calles, las plazas, las universidades, los centros culturales… La respuesta del Poder ya forma parte de la historia, en

