Durante décadas, la modelización térmica se consideró una disciplina casi académica: rigurosa, pero lenta y costosa. Los estudios requerían semanas de cálculo y rara vez se ajustaban al ritmo de la industria. Sin embargo, el escenario ha cambiado por completo. El aumento de la capacidad de cómputo, la madurez de las herramientas de dinámica de fluidos (CFD) y la irrupción de la inteligencia artificial (IA) han convertido lo que antes era un ejercicio académico en una herramienta directa de competitividad energética.Hoy, los modelos térmicos pueden predecir el comportamiento de hornos, reactores o intercambiadores con una precisión milimétrica
El año 2026 llega cargado de desafíos que afectan directamente a nuestra vida cotidiana: garantizar el acceso a una vivienda asequible, afrontar la transición energética, sostener un sistema educativo de calidad en un contexto demográfico complejo, impulsar el peso de la industria, fidelizar el talento y generar empleo estable en sectores de futuro. Son algunos de los retos que exigen soluciones prácticas, y en Euskadi ya hay iniciativas que avanzan en esa dirección. Las empresas cooperativas compartimos estos retos. No en vano, nacimos como respuesta a las necesidades sociales de cada época. Somos el fruto del emprendimiento colectivo socia

