“Cooperativas vascas: liderazgo empresarial para un cambio económico global”
Rosa Lavín, presidenta de Konfekoop
- Rosa Lavín
- 02-Julio-2025

Rosa Lavín, presidenta de Konfekoop.
Este 5 de julio, el Día Internacional de las Cooperativas (DIC) adquiere un significado especial para quienes formamos parte del movimiento cooperativo. No solo por lo que conmemoramos, sino también por cómo y dónde lo hacemos. En un momento global de grandes transformaciones, Naciones Unidas ha declarado 2025 como Año Internacional de las Cooperativas, después de que lo hiciera por primera vez en 2012.
Esta proclamación trasciende lo simbólico: supone un reconocimiento al papel esencial que desempeñamos las cooperativas en la construcción de sociedades más resilientes, cohesionadas y equitativas. Representamos un modelo socioempresarial altamente competitivo y con vocación transformadora, capaz de ofrecer respuestas eficaces a los grandes desafíos globales desde una lógica de compromiso colectivo. Al mismo tiempo, esta declaración es una llamada a integrar nuestro modelo en las estrategias de desarrollo, tanto a nivel territorial como en el ámbito internacional.
Este año, celebramos las raíces del cooperativismo, allí donde todo comenzó: volvemos a los orígenes del cooperativismo. Coincidiendo con el 130º aniversario de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), celebramos el DIC en el lugar que vio nacer el movimiento cooperativo moderno en 1844. Más de 180 años después, el legado de los artesanos de algodón de Rochdale (Reino Unido) sigue vivo: su apuesta por la cooperación, la equidad y la solidaridad continúa siendo una herramienta poderosa para afrontar los desafíos económicos actuales y transformar nuestras sociedades. En Konfekoop, la Confederación de Cooperativas de Euskadi, estamos convencidas de ello.
Hoy somos más grandes, más fuertes y más influyentes. Pero también más necesarias. No se trata solo de cifras —aunque estas sean elocuentes: más de 1.400 cooperativas, 62.300 empleos directos, cerca de 1,6 millones de personas socias—. Se trata de una forma de entender la empresa, el empleo y la sociedad. Entre 2021 y 2024, el empleo cooperativo ha crecido un 9 %, con 5.000 nuevos puestos de trabajo estables y de calidad. Un crecimiento sostenido que no es casualidad, sino el resultado de un modelo basado en la participación, el arraigo, la democracia económica y la gobernanza compartida.
En un contexto global marcado por la incertidumbre, el cooperativismo actúa como ancla de estabilidad y motor de transformación. En esta misión, Konfekoop, tiene un papel clave como organización empresarial estratégica. Defendemos e impulsamos políticas que sitúan a las cooperativas en el centro de debates cruciales como la industrialización, la transición ecológica, la digitalización, el empleo o la cohesión territorial. Nuestro compromiso se traduce en resultados tangibles, porque allí donde hay más cooperativas hay menos desigualdades, menor desempleo, menores índices de pobreza, mayores rentas medias, menor brecha salarial, empleo más estable y de calidad... en definitiva, mayor prosperidad.
Para que este impacto siga creciendo y proyectándose al futuro, trabajamos para estar presentes en espacios clave como el Consejo Vasco de la Formación Profesional y el Consejo Vasco de Universidades. Queremos que el talento joven conozca el cooperativismo no solo como historia, sino como futuro.
Del mismo modo, estamos consolidando instrumentos financieros específicos para dar impulso al emprendimiento cooperativo. Basque Konfekoop, Ventures, en colaboración con SPRI, y Konfekoop, Seed Bizkaia suman ya más de 4,5 millones de euros destinados a apoyar las fases iniciales, la inversión y el crecimiento de nuevas cooperativas. Porque no basta con defender un modelo; hay que dotarlo de recursos, apoyo institucional y visión de futuro.
Este Año Internacional de las Cooperativas coincide con un nuevo impulso europeo por la economía social, con la renovación del Intergrupo de Economía Social del Parlamento Europeo y la implementación del Plan de Acción Europeo. Es una oportunidad para exportar el modelo vasco como caso de éxito en el diseño de políticas públicas que integran lo económico y lo social.
Más allá de las cifras, las estrategias o los programas, el cooperativismo sigue siendo una opción real de futuro. Un modelo empresarial que pone a las personas en el centro, que redistribuye, que coopera, que construye y que aporta soluciones reales. Tal y como lo hicieron los tejedores de Rochdale hace casi dos siglos, seguimos creyendo en la fuerza de lo colectivo para transformar la realidad.
Hoy, como entonces, las cooperativas construyen un mundo mejor.