Hablar de innovación en el ciclo integral del agua es hablar, ante todo, de responsabilidad. La innovación no constituye un fin en sí mismo ni una tendencia tecnológica a la que sumarse; representa una forma de anticiparse a los desafíos, de planificar con rigor y de gestionar los recursos públicos con una visión de largo recorrido. En el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia llevamos décadas demostrando que las infraestructuras hidráulicas son mucho más que obras de ingeniería. Son la expresión material de un compromiso permanente con la salud pública, la sostenibilidad ambiental, la competitividad del territorio y el bienestar de las personas.
La entrada en vigor del Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR) abre una nueva etapa para las empresas. Muchas organizaciones han dedicado los últimos años a adaptarse a la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), pero el nuevo reglamento introduce obligaciones adicionales y amplía su alcance a actores que hasta ahora no estaban sujetos a determinadas responsabilidades. El verdadero reto ya no es conocer la norma, sino aplicarla correctamente y, desde Envalora, llevamos tiempo preparándonos para este escenario. Durante nuestro primer ciclo completo de actividad hemos pasado de poco más de un millar de empresas adheri
