El año 2019 que se acaba de terminar la economía ha crecido el 2,2 y el paro ya esta por debajo del 10%, 9,3% a cierre de año, y bajada del 1% respecto a 2018. No es un mal año desde este punto de vista y aunque en 2020 los datos parece que se han estancado en cuanto a las previsiones realizadas tampoco se vislumbra esa crisis que planea de vez en cuando en las cabezas de todos y que se teme en cuanto un indicador se altera o alguna incertidumbre surge en el entorno económico mundial. Sin embargo, en mi opinión hay que lograr unir ese crecimiento económico al desarrollo social en sus diferentes vertientes. Es un reto difícil en un mundo gl
La pandemia del coronavirus está protagonizando todo este ejercicio que, cuando se vea con una cierta perspectiva, será de esos años que se recordarán como ‘hito histórico’. Si en enero la veíamos como algo lejano, como una de esas enfermedades que siempre suceden en otros lugares, en febrero, nos empezamos a preocupar porque se acercaba y no sabíamos aún su afectación. Posteriormente, en marzo, tras el ‘shock’ inicial, iniciamos una fase de toma de conciencia, de baño de realidad, de lucha y de parón económico. Y ahora nos vamos acercando a una nueva etapa, la de la vuelta a normalidad. Pero a una normalidad diferente a la que dejamos atrá
