La salud se erige como uno de los ejes estratégicos de Euskadi, no solo desde el punto de vista científico sino también social y empresarial. Desde 2016, las biociencias-salud forman parte de la estrategia RIS3, liderada por el sistema sanitario público vasco en estrecha colaboración con la iniciativa privada, vital para hacer frente a la crisis sanitaria del covid.El coronavirus ha hecho que muchas miradas se giren hacia la sanidad pública. Disponer de un servicio gratuito, universal y de calidad es fundamental para asentar el estado del bienestar, pero en medio de una pandemia mundial su papel resulta imprescindible. En Euskadi, la previ
Las empresas de biociencias-salud se han consolidado en Euskadi, que cuenta con un importante nodo en este ámbito formado por algo más de 150 compañías, la mitad de las cuales están integradas en el Basque Health Cluster (BHC), y varios centros de investigación pioneros a nivel del Estado, en colaboración con universidades y hospitales. El tejido vasco de empresas de las biociencias-salud es muy plural, con empresas que van desde la prestación asistencial a la inteligencia artificial, pasando por las terapias génicas y celulares o los robots quirúrgicos. El sector da trabajo a cerca de 7.500 personas y, con una facturación global anual de

