La llegada de la pandemia aceleró procesos que ya estaban en marcha en el ámbito industrial y obligó a las empresas a innovar para adaptarse y para poder hacer frente a las rupturas de muchas cadenas logísticas. Cuando se paralizó el mundo en marzo, el objetivo de la industria fue mantener sus líneas productivas funcionando, como actividades esenciales que fueron. El pasado mes de marzo la industria vio en poco tiempo cambiar su producción por el covid-19 y, así, fabricantes de componentes de automóviles se pusieron a producir máscaras de protección sanitaria, empresas textiles fabricaban mascarillas y batas, cementeras ayudaban a eliminar
El contexto actual está enmarcado por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de Naciones Unidas y por el Pacto Verde de la Unión Europea, este último con objetivos específicos de reducción de las emisiones de CO2 al 55% para el año 2030 y la consecución de la neutralidad climática de la Unión Europea para el año 2050. A estas alturas nadie duda de que para cumplir con estos objetivos en materia de cambio climático hay que hacer cosas diferentes. En definitiva, innovar a todos los niveles. La Corporación MONDRAGON invierte en I+D más de un 3% sobre ventas, lo que supone unos 190 millones al año. Un porcentaje importa

