Vitoria-Gasteiz se enfrenta a un reto de gran envergadura para superar las consecuencias de la pandemia, pero es necesario dar un mensaje de esperanza y fortaleza. Comenzamos el año con unos objetivos muy distintos a los actuales tras un importante acuerdo presupuestario en el Ayuntamiento, pero esa hoja de ruta se vio trastocada por la mayor crisis sanitaria, económica y social del último siglo. Y eso no solo disparó la incertidumbre, sino que obligó a tomar decisiones rápidas y a menudo dramáticas para atender lo importante: hacer frente a un virus desconocido. El virus nos ha obligado a tomar medidas higiénico-sanitarias extraordinarias
Innovar requiere una cultura de trabajo abierta al cambio, valentía para cuestionarse casi todo y mucha colaboración, también con agentes externos; y en eso, el sector ferial está bien posicionado. Su propia condición de plataforma de novedades nos obliga a tener un comportamiento proactivo frente a los movimientos que se producen en el mercado global, y capacidad para crear valor con nuevas ideas en servicios, productos y sectores en el momento adecuado. Esta dinámica se ha acentuado en los últimos meses. Desde que se declarase la pandemia en marzo, el trabajo en la Asociación de Ferias Españolas, entidad que tengo el honor de presidir, n

