La construcción en Euskadi atraviesa un buen momento, con aumento de la actividad y el empleo. Pero los vientos soplan fuerte y en direcciones variables, y persisten algunas nubes oscuras en el horizonte. Esperanzado por las oportunidades que se presentan en la obra pública, la edificación y la rehabilitación –en particular, por los fondos NextGenerationEU–, pero con la espada de Damocles de los costes de materias primas y mano de obra, el sector se reivindica como clave en la transición energética y en el logro de los objetivos climáticos. La actividad del sector de la construcción en Euskadi creció en 2022 un 11,1% con respecto al año ante
AFM estima que la facturación de la máquina-herramienta aumentará en 2023 en un 5%, aunque no será hasta 2024 cuando se recupere la captación de pedidos. AFM Cluster ofreció recientemente los datos definitivos de la facturación del sector de tecnologías avanzadas de fabricación y máquinas-herramientas, que arrojaron en 2022 un crecimiento del 8,85% respecto a 2021, pese a la “enorme incertidumbre y a las dificultades que convirtieron el año en una auténtica carrera de obstáculos”, afirmaron Xabier Ortueta y José Pérez Berdud, director general y presidente de AFM, respectivamente. La buena captación de pedidos acumulada a lo largo de 2021 y 2
