Tal y como ya hicieran para afrontar las consecuencias socioeconómicas de la pandemia de covid-19, las instituciones vascas dieron en 2022 una respuesta rápida y coordinada a las necesidades sociales y empresariales originadas por el impacto de la guerra en Ucrania, con medidas que se sumaron a las acciones tradicionales que realizan en estos ámbitos. Así, tanto el Gobierno vasco como las diputaciones activaron planes y programas dirigidos a las empresas y a las personas autónomas, no solo para hacer frente a la crisis con el vigor necesario, sino también para mejorar las capacidades, la productividad y la competitividad. Como todos los años
La Unión Europea nació con el anhelo de acabar con los conflictos entre países vecinos tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, décadas después, la UE fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz por contribuir a “transformar Europa de un continente en guerra a un continente en paz”. Pues este logro saltó por los aires el 24 de febrero de 2022, cuando se produjo la agresión no provocada e injustificada de Rusia a Ucrania. Este hecho, y sus consecuencias humanas (miles de muertos y desplazados) y económicas (en la logística y el comercio, en el mercado energético, en la inflación…) marcaron el ejercicio. Cuando comenzó el año,

