En pleno debate social sobre el incierto futuro de las pensiones, cada vez son más los ciudadanos que optan por transformar su patrimonio en renta vitalicia. Las compa- ñías aseguradoras ya gestionan por este concepto un volumen de 1.977 millones, de un total de 22.000 clientes. Según revela un reciente informe publicado por la patronal del Seguro Unespa, a cierre del pasado mes de junio, 22.144 personas mayores de 65 años transformaron el dinero logrado con la venta de algún elemento patrimonial -una segunda vivienda, fondos de inversión, acciones, etc.- en una fuente garantizada de ingresos de por vida, acogiéndose a las ventajas fiscale
“El mercado de trabajo es y seguirá siendo la principal fuente de financiación del sistema de pensiones, por lo que hay que fomentar fórmulas de mayor contributividad y eliminar los comportamientos estratégicos e inadecuados de cotización que todavía siguen existiendo”. En su intervención en el Curso de Verano de la UPV-EHU sobre ‘La sostenibilidad del actual sistema de pensiones’, organizado por el Parlamento vasco, el secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CC.OO., Carlos Bravo, apostó por el modelo de previsión social complementaria -caso de Geroa- pero defendiendo y manteniendo la previsión pública y revisando la complemen

