El aceite lubricante que es imprescindible para hacer funcionar los motores del parque de vehículos (turismos, vehículos pesados, especiales, etc.) y todo tipo de maquinaria (desde la industrial, agrícola o la de obra) se convierte, al final de su vida útil, en un residuo peligroso y de los más contaminantes. Sin embargo, puede recogerse y reciclarse al 100%, generando con él nuevas materias primas o energía. En 2018, el sistema encargado en España de la gestión del aceite industrial usado, Sigaus, logró recuperar 12 millones de litros en el País Vasco, recogidos en casi 3.000 puntos distintos. El resultado: más de cinco millones de litros de
El Gas Natural Licuado (GNL) es la alternativa cada vez más valorada por armadores como combustible en el transporte marítimo, ya que reduce las emisiones y cumple con la regulación IMO 2020, que entrará en vigor el 1 de enero de 2020. La regulación IMO, normativa de la Organización Marítima Internacional (IMO en sus siglas en inglés) limitará el contenido de azufre en los combustibles para el transporte marítimo, pasando de un 3,5% permitido actualmente, al 0,5% en 2020. En este sentido, Repsol ha apostado por el GNL debido a sus diferentes ventajas, sobre todo las medioambientales. Desde el año 2014, la compañía ha suministrado más de 3.5

