ASLE, la agrupación que representa a las sociedades laborales y empresas participadas que operan en Euskadi, recuperó en 2021 "prácticamente" las cifras previas a la pandemia del coronavirus, con una facturación de 850 millones de euros. Esta cantidad se encuentra "muy por encima" de la registrada en 2020, año marcado por el covid-19, e, incluso, de 2019 y se acerca más a las ventas de 900 millones de euros alcanzados en 2018, según se puso de manifiesto en la última asamblea de ASLE, que este año celebra su 40 aniversario. En su encuentro anual, el presidente de ASLE, Kepa Olivares, afirmó que una de las prioridades de la asociación empresar
Los centros de empleo especial no solo facilitan un buen número de oportunidades laborales para personas con discapacidad sino que aportan un gran impacto social integrado, generado tanto por la actividad de las propias organizaciones como por los beneficios creados más allá de las transacciones económicas. Euskadi tiene el índice de paro más bajo de España entre las personas con discapacidad, un 16,5%, frente al 23,9% de media estatal, según datos de 2022. Por tercer año consecutivo, el empleo de este colectivo en los centros especiales del País Vasco de la Asociación de Centros de Empleo Especial de Iniciativa Social de Euskadi (Ehlabe),

