La economía vasca continúa creciendo, pero el ritmo se ha ralentizado en los últimos meses debido a la escasez y los retrasos en los suministros, los elevados precios de algunas materias primas y servicios, y la evolución de la pandemia, entre otras incertidumbres. Todo ello lastra la confianza empresarial y reduce las previsiones de entidades públicas y privadas. Las empresas vascas mantienen una visión incierta con respecto a la evolución de la economía en el primer trimestre de 2022 –entre moderadamente optimista y levemente pesimista– debido a los principales condicionantes que afectan a los mercados, como el repunte de la pandemia; la
El Gobierno vasco prevé un crecimiento de la economía vasca del 5,6% en 2021 y del 6,7% en 2022. Esto supone un 1,1% menos que lo estimado en septiembre para este año (6,7%) y tres décimas más que la previsión para el que viene. En cualquier caso, esta nueva estimación “no altera el diseño del Presupuesto de Euskadi”, dijo el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, ya que recogen también un incremento del PIB nominal hasta el 9,3%, “que es el que está relacionado con la capacidad recaudatoria que justifica los ingresos contemplados en el presupuesto vasco”. En materia de empleo, la revisión de las previsiones apenas trae cambios r

