El 57,9% de las pymes necesitó el año pasado financiación externa para reforzar su tesorería y acometer inversiones en sus proyectos en cartera. Y si bien, la opción de las entidades bancarias continúa siendo preferente, vehículos como el capital riesgo, los fondos ‘private equity’, así como el mercado de capitales BME Growth se consolidan como alternativas. En un contexto en el que la banca ha endurecido el crédito a las empresas y elevado sus criterios para aceptar solicitudes de préstamos, por la subida de los tipos y la alta inflación, más de dos millones de pequeñas y medianas empresas requirieron financiación en 2022, cerca del máximo
Sodena, sociedad pública del Gobierno de Navarra, y ENISA, empresa pública adscrita al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, han facilitado que ocho proyectos innovadores navarros obtuvieran el año pasado 1,93 millones de euros, en el marco de un acuerdo de conversión firmado por ambas entidades en el 2015, siete de los cuales fueron prescritos por Sodena y obtuvieron 1,73 millones de euros. En concreto, se mantuvieron hasta 29 videollamadas con empresas que tuvieran o previeran necesidades de financiación en diferentes estados de madurez. De ellas, 12 presentaron solicitud y finalmente las ocho citadas anteriormente fueron aprobadas.

