Una de las consecuencias de la pandemia ha sido la brusca caída de las matriculaciones de automóviles con el consiguiente impacto negativo en el sector de automoción, con un gran peso específico en Euskadi. La crisis no ha paralizado, sin embargo, los proyectos encaminados al desarrollo del vehículo eléctrico, incluidos aquellos centrados en las baterías.El sector vasco de automoción facturó 16.605 millones de euros en 2020, un 18,5% menos que en el año anterior debido a la crisis mundial derivada de la pandemia, que obligó a parar la actividad de las fábricas en muchos países durante largos periodos de tiempo. Esta cifra no contempla el pe
La nueva movilidad que traen los vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables deberá cumplir con los máximos estándares de confort y seguridad, en unas estructuras más ligeras. En este sentido, el chasis es uno de los elementos del vehículo que juega un papel protagonista en la innovación hacia una movilidad más sostenible. En este contexto, los principales fabricantes de componentes están centrando sus innovaciones en materia de estructuras en la seguridad, para garantizar el menor impacto posible en caso de colisión; en el aligeramiento de peso, para aumentar la eficiencia del combustible y ayudar a reducir las emisiones de CO2

