Impulsar la modernización de su flota de transporte se ha ido convirtiendo, con el paso del tiempo, en uno de los ejes que vertebran el negocio de Barquín y Otxoa, empresa familiar con sede en Álava. Las líneas de actuación para adaptarse a las exigencias del mercado actual son la implantación de tecnología, la eficiencia operativa y una visión estratégica a largo plazo.La trayectoria de la compañía vasca es madura y está especializada en el transporte capilar de alimentación en el ámbito estatal. Su modelo de negocio se apoya en una estructura ágil, una fuerte orientación al cliente y una gestión profesionalizada. Esta solidez empresarial le
Iratxe García, directora del Instituto Vasco de Logística, repasa la actividad del sector y disecciona el papel de ámbitos como la intra-logística o la nueva tasa de paquetería. ¿En qué situación está hoy en día el sector?Respecto al año pasado, se encuentra en un momento de estabilidad. Por un lado, se vivió cierta mejora en la actividad y esto reactivó el transporte y la logística industrial, que es clave en Euskadi. Por otro, hay que tener en cuenta que el crecimiento del ‘e-commerce’ fue más moderado. Además, los peajes, carburantes y salarios han subido, lo que afecta especialmente a operadores medianos y pequeños, generando presión en
