La construcción en Euskadi atraviesa un momento complicado. La actividad crece y se crea empleo, lo cual es muy positivo, pero la edificación se estanca y los altos costes de las materias primas, así como algunas normativas que, a juicio de las empresas, deben actualizarse, amenazan con frenar esta recuperación tan necesaria para un sector clave. Aunque la actividad del sector de la construcción bajó dos décimas en el último trimestre de 2021, en comparación con el trimestre anterior, con relación al período octubre-diciembre de 2020 creció un 4,8%, lo que permitió cerrar el ejercicio con una subida anual del 7,2%, gracias al ascenso medio
En su informe anual, la Asociación de Constructores y Promotores de Bizkaia, Ascobi-Bieba, subraya que la producción de vivienda se estanca en Euskadi y, con tasas de apenas dos viviendas por cada 1.000 habitantes, no se consigue atender hoy en día la demanda de vivienda nueva, libre y protegida. Por otro lado, el precio de los materiales básicos de construcción se ha disparado, afectando seriamente al sector. Para revertir esta situación en el ámbito de la edificación es necesario, según Ascobi-Bieba, que desde la administraciones competentes se aborden en el ámbito de la promoción inmobiliaria medidas de estimulo de la actividad. “Bien d

