La luz verde definitiva a que el consorcio vasco liderado por el presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, y que completan el Gobierno vasco, a través del Fondo Finkatuz, y las fundaciones bancarias BBK y Vital, se convierta en el accionista referencial de Talgo, está al caer. Pese a que ya han transcurrido cuatro meses desde que se anunciara un principio de acuerdo para la adquisición al fondo inversor británico Trilantic, que de esta manera saldría del accionariado, del 29,7682% del paquete accionarial de la empresa ferroviaria, el optimismo en torno a que este mismo mes pueda dársele oficialidad a una operación compleja, es patente. Así
La Junta General Ordinaria que CAF (Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles) celebró este pasado 14 de junio en su sede de Beasain no hizo sino trasladar la magnífica fotografía de la que presume la empresa guipuzcoana, aparentemente inmune al contexto de incertidumbre geopolítica global que afecta a buena parte del tejido empresarial vasco. Con un excelente nivel de contratación en el inicio del año y una cartera de pedidos que supera los 15.000 millones, lo que representa un nuevo récord en la historia de la compañía, las expectativas presentadas ante los accionistas de cara a este 2025 son de volver a crecer a doble dígito en las ventas

