El pasado 28 de abril, el Estado y Portugal vivieron uno de los episodios más desconcertantes de su historia energética, al producirse un apagón total que dejó sin suministro eléctrico a millones de personas durante horas y provocó pérdidas sustanciales en la industria al verse obligada a paralizar sus procesos productivos.Euskadi fue una de las primeras comunidades del Estado en recuperar la electricidad gracias a la subestación de Hernani, uno de los nudos de la red en los que los generadores y distribuidores inyectan o extraen la energía, y puerta para la conexión con Francia. Precisamente, en esta situación de emergencia, la energía inyec
Una vez tomadas las riendas de la situación de emergencia y poner en marcha todos los planes de contingencia, el lehendakari Imanol Pradales fue el primero en manifestar la necesidad urgente de aumentar la capacidad y resiliencia de la red eléctrica en Euskadi para garantizar el suministro.Así de contundente se mostró el lehendakari, días después del apagón, en su visita a la planta de la empresa Vidrala en Llodio (Álava), donde subrayó la necesidad de incrementar el ritmo de descarbonización de la industria, pero reconociendo a la vez que, para poder avanzar en este proceso, resulta “decisivo” garantizar el suministro energético, algo que, s
