El sector de la máquina-herramienta, ámbito productivo de arraigo en Euskadi, sobre todo en Gipuzkoa, busca adaptarse a unas nuevas circunstancias condicionadas sobremanera por la guerra arancelaria emprendida por los Estados Unidos de Donald Trump, el impasse en las inversiones en automoción -muy ligada al subsector de la deformación- y el estado de los principales mercados europeos. Es por ello que la AFM, la asociación de fabricantes de máquinas-herramienta, accesorios, componentes y herramientas, augura “una significativa, aunque no dramática, caída de la facturación” en 2025. Según asevera Xabier Ortueta, director general de AFM, “la de
Geinsa, empresa fabricante de instalaciones automáticas de pintura con base en Erandio (Bizkaia), que desde su fundación en 1967 ha evolucionado “constantemente integrando tecnologías de vanguardia”, ha logrado en sus 58 años de trayectoria consolidar “una evolución en la facturación con un incremento controlado y asegurado, manteniendo la filosofía de crecimiento sostenido”, especifica Geinsa. Estas características le han permitido contar con un volumen anual de negocio “que ronda los 10-12 millones de euros”.Parte del éxito labrado por Geinsa durante casi seis décadas radica en la evolución experimentada por la compañía en estos últimos año

