Sin paños calientes, el lehendakari Urkullu aseguraba recientemente que la invasión de Ucrania por parte de Rusia está generando una “economía de guerra”, advirtiendo que las consecuencias “son y serán severas”. Sus palabras se sumaban a las de la consejera Tapia, que había hablado de una situación de “emergencia energética”, con un impacto que ya se está viendo en el tejido empresarial. Además de los devastadores y trágicos efectos sobre la población, la invasión de Ucrania por parte de Rusia está teniendo unas graves consecuencias para la economía global, que ya se está percibiendo en el tejido empresarial vasco. Lo primero que se está si
Las organizaciones patronales vascas se han movilizado para conocer el alcance de los efectos de la invasión rusa de Ucrania en las empresas. Unas consecuencias que, a su juicio, requieren activar urgentemente medidas de choque para minimizarlas. Adegi apunta que el 62,5% de las compañías guipuzcoanas ya sufren las consecuencias derivadas de la guerra, y las empresas que todavía no padecen los problemas, prevén tenerlos en un tiempo, porque sus clientes o proveedores ya los están sufriendo. Del 15% de las compañías de Gipuzkoa que tienen relaciones comerciales con Rusia y Ucrania, el 61,5% las va a interrumpir por decisión unilateral. Tambi
