El Ejecutivo está dando pasos firmes en la incorporación de la inteligencia artificial en la Administración pública con un modelo alineado con la Unión Europea, orientado a mejorar los servicios y la eficiencia interna sin renunciar al control humano en la toma de decisiones.El despliegue arranca con la capacitación de más de 1.300 empleados públicos, que ya han sido formados en IA generativa, lo que sitúa a Euskadi por encima de la media en adopción dentro de su entorno.En una primera fase, el uso de la IA se ha centrado en ‘chatbots’ y asistentes virtuales, empleados para tareas como la búsqueda de información, la redacción de documentos o
Un trabajo del colectivo creativo Estudio Polari pone el foco en el impacto hídrico de la inteligencia artificial, en un contexto donde la ONU advierte sobre una situación global de “quiebra hídrica”.El auge de la IA, especialmente la generación de imágenes y vídeos, implica un elevado consumo de agua debido a la refrigeración de los centros de datos. Según la investigación, producir una sola imagen puede requerir entre 0,2 y 2,5 litros de agua, alcanzando un impacto global de hasta 30 millones de litros diarios.El proyecto 5L, desarrollado en Hibridalab, traduce estos datos en una instalación física que permite visualizar de forma tangible e

