Es posible que no exista un fabricante vasco de equipos para el sector energético que no se esté planteando si avanzar o no en la “servitización” de su oferta, y sobre todo cómo hacerlo, dado que la respuesta suele ser afirmativa. ¿Cómo aumentamos los ingresos del servicio posventa? ¿Debemos convertirnos en integradores? ¿De toda la instalación o de un subsistema? ¿Deberíamos buscar nuevas fórmulas de comercialización, como el leasing? ¿Qué elementos tenemos que añadir a nuestro producto para hacerlo “servitizable”? Estas preguntas son frecuentes en todos los sectores energéticos: en distribución eléctrica, donde el desarrollo de las redes
Euskadi cuenta con un potente y competitivo sector energético, constituido por las actividades de generación y distribución de energía (eléctrica, gas y vapor y refino de petróleo) y por la industria proveedora de bienes de equipo, ingeniería y servicios para las instalaciones energéticas. Representa más del 4% del total del Valor Añadido Bruto vasco y el 17% del sector industrial, lo que le convierte en un sector industrial clave de la economía vasca. Lo integran 350 empresas que facturan a nivel global en torno a 50.000 M€ y que emplean a 69.000 personas en todo el mundo, más de 20.000 en Euskadi. Desgraciadamente en los últimos años, la

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