La inflación ha disparado el precio de los alimentos, incluidos los básicos como el pan, la leche, los huevos, la fruta, las legumbres y las verduras. La guerra ha provocado también un alza del coste de energía, de los combustibles y de los fertilizantes y piensos, necesarios para que el sector agropecuario funcione y cumpla con su misión de abastecimiento alimentario. Este escenario complejo dibuja un sector vulnerable, que reclama más apoyos. Un estudio monográfico de la Autoridad Vasca de la Competencia (AVC) sobre el campo vasco , publicado el pasado verano, alertaba de los problemas que amenazan la viabilidad de los sectores agrícola y
La nueva Ley de Desarrollo Rural de Euskadi considera el desarrollo sostenible del medio rural vasco como un factor fundamental en la cohesión económica, social y territorial del conjunto de la comunidad autónoma. Además, esta normativa refuerza el trabajo comarcal que se lleva a cabo actualmente con las Asociacio- nes de Desarrollo Rural (ADR), con la creación de una nueva Red de Desarrollo Rural y de un servicio de gestión (Lurralde) en la Fundación HAZI. El Parlamento vasco aprobó el pasado mes de junio la nueva Ley de Desarrollo Rural de Euskadi, elaborada por el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del G
