Los Objetivos de Desarrollo Sostenible del Pacto Mundial han hecho mella en las instituciones, las empresas y la sociedad en general y también, de manera muy directa, en el mundo financiero, llevando a las entidades bancarias a posicionarse en un nuevo nicho de mercado regido por la sostenibilidad, el medio ambiente y los proyectos empresariales de impacto social, donde dirigen un volumen importante del crédito y la financiación. En su compromiso por la lucha contra el cambio climático, CaixaBank firmó el pasado año 1.448 millones de dólares en préstamos verdes certificados bajo los ‘Green Bond Principles’ y dedicó 645 millones de euros a f
Si durante los años pasados el principal destino de la financiación empresarial ha sido el de cubrir el día a día de muchas compañías, ‘tocadas’ por la caída de los mercados, en este momento las tornas han cambiado y ya se habla con normalidad de financiación para llevar a cabo proyectos de inversión que ayuden a la empresa a crecer y competir en mercados más grandes. Favorecer este cambio ha sido posible gracias a la buena disposición al crédito de las entidades financieras pero también al surgimiento de nuevas fuentes y fórmulas financieras, surgidas en muchos casos en Euskadi de la colaboración público-privada. Y aunque la financiación e
