La solidez de las agrupaciones alavesas Garlan y Udapa o la navarra AN, firmas líderes que aportan un valor diferencial a los productos, es un factor clave para garantizar el futuro del primer sector, junto a otros requisitos fundamentales como el avance hacia la digitalización y un relevo generacional que es necesario, teniendo en cuenta que el envejecimiento puede repercutir en una limitación de la rentabilidad. El sector agrícola en Euskadi se despide de un año marcado por la inestabilidad general de la meteorología. Las cosechas dependen de aquello que depare la naturaleza, que a su vez vive pendiente de un cambio climático que rodea de
El papel de las cooperativas como núcleo del mundo agrícola se torna fundamental en la búsqueda de nuevos retos: la navarra AN y las alavesas Garlan y Udapa responden a las demandas de los profesionales y buscan aportar los medios necesarios para que la actividad sea productiva, tras un ejercicio marcado por una meteorología que ha sido un quebradero de cabeza para los baserritarras. El sector agrícola en Euskadi vive rodeado de incertidumbre. Se defiende de una climatología atípica, que condiciona por completo la actividad, y en las explotaciones vascas los profesionales capean el temporal ante las sucesivas reformas de Política Agraria Com

