Las deducciones fiscales por actividades de I+D+i facilitan la generación de entornos favorables a la innovación, reduciendo algunas de ellas considerablemente el coste fiscal de las empresas. La administraciones públicas consideran este tipo de instrumentos financiación indirecta de proyectos de I+D+i, por su capacidad para activar inversiones privadas y generar conocimiento. Según refleja Indizea, índice Vasco de Innovación, las desgravaciones fiscales generan “beneficios indirectos en el conjunto de la economía a través de un efecto desbordamiento, o ‘spill over’, de dicho conocimiento”. Así se puso de manifiesto durante la celebración de
Como era de esperar el grueso del discurso del presidente del Gobierno español y de los dirigentes políticos en el debate del estado de la nación se centró en los temas económicos. Más allá del rifi-rafe habitual entre el ejecutivo y la oposición, o de las apelaciones grandilocuentes a que ya estamos en la senda de salida de la crisis, las grandes propuestas presentadas por el presidente Rajoy: reducir impuestos y cargas para incentivar el empleo y la economía, van en la buena dirección, pero son escasas y con cierto alcance electoralista. La llamada ‘tarifa plana’ de cotizaciones a la Seguridad Social de 100 euros para nuevos contratos ind
