Nuestro entorno está en continuo cambio, y de la capacidad de adaptación que tenga cada empresa dependerá su éxito futuro. En la actualidad, uno de los principales drivers de trasformación es la creciente conciencia ambiental, acompañada también de políticas más exigentes, nuevos modelos de consumo, y en definitiva, de la modificación de los mercados y medios de producción tradicionales. Un buen ejemplo de esta necesidad de aunar crecimiento económico, social y ambiental, fue la aprobación de la ONU de la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible, que incluía 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Dentro de este proceso de adaptación
La pandemia ha logrado acelerar procesos de innovación que ya estaban en marcha hace un año. Además de la digitalización, la sostenibilidad medioambiental y la salud, ha supuesto un fuerte revulsivo para la 4ª revolución industrial, ha servido para cimentar aún más la colaboración publico-privada y también para que muchas empresas identificaran nuevas oportunidades para innovar y crecer. La décima edición del Global Innovation Day, organizada por la Agencia Vasca de la Innovación Innobasque, sirvió para ofrecer una fotografía del estado de la innovación en Euskadi, chequear su estructura tras el paso del tsunami que ha supuesto la pandemia

