Los sectores manufactureros de Euskadi incorporan desde hace años, en mayor o menor medida, tecnologías innovadoras como factor clave de competitividad y eficiencia en sus procesos productivos. La consecución de unas fábricas cada vez más inteligentes marca el futuro -y el presente- de la industria, que avanza hacia el 5.0 En un contexto de grandes dificultades (complicaciones para conseguir ciertos suministros industriales, crisis energética, inflación, etc.) ante las que hay que buscar soluciones, Euskadi apuesta por el impulso de la innovación y el incremento de la inversión en I+D para reforzar su sector industrial como puntal económico.
En las crisis anteriores, como la del euro, las desaceleraciones o recesiones afectaban negativamente a los presupuestos públicos, debido a la aplicación de políticas de austeridad y la merma de ingresos vía impuestos. Ello repercutía negativamente, por lo general, en los programas de apoyo a la I+D+i y, por tanto, en la inversión en I+D+i en general. “Sin embargo, estamos viviendo un periodo en el que las administraciones públicas están aplicando políticas expansivas que están activando la inversión, y los fondos Next Generation son un claro ejemplo”, explica Leire Bilbao, directora general de la Agencia Vasca de la Innovación, Innobasque. “

