La inteligencia artificial, y en especial la IA generativa, avanzan, aunque más lento de lo deseado, en las esferas social, económica y empresarial. Como es habitual, son las grandes compañías, con mayores recursos, las que más rápidamente están incorporando la IA en sus procesos y transformando su modelo de negocio. La realidad, a día de hoy, es que siete de cada diez CEO afirma que la IA generativa es una prioridad de inversión para su empresa, y más de un 80% de los mismos prevé comenzar a rentabilizar esta inversión antes de cinco años, según el informe ‘CEO Outlook 2023’, realizado por KPMG. Sectores más afectados Existen una serie de in
El pasado mes de agosto entró en vigor el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA), cuyo objetivo principal es fomentar el desarrollo y la implantación responsable de la inteligencia artificial en toda la Unión Europea. Esta primera reglamentación a nivel mundial sobre IA incluye varias categorías de operadores: proveedores, representantes, distribuidores, importadores, proveedores posteriores y responsables de despliegue. Las organizaciones más afectadas por este nuevo reglamento son los proveedores de sistemas IA de alto riesgo, quienes deben asumir un conjunto más complejo de obligaciones. Esto se debe a que son más susceptible
