La Pyme del País Vasco reconoce que en los últimos meses se ha obrado una mejoría en la financiación, aunque ésta sigue siendo muy selectiva, orientada a la inversión y más cara que en los países europeos de referencia.Gracias en buena parte a la estabilización del sector bancario, tras la reforma financiera iniciada en 2012, y a las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo, cuyo último golpe de efecto protagonizaba Mario Draghi poniendo sobre la mesa 1,14 billones de euros destinados a comprar deuda pública y privada y así reactivar el consumo y elevar la inflación en la zona euro, la oferta y demanda de crédito vuelve a fluir en el
Las instituciones vascas, que durante toda la crisis han estado junto a la empresa, lanzando nuevas lineas de financiación y prestando avales para necesidades de circulante, renovación de maquinaria o para favorecer la exportación, han roto asimismo una lanza a favor de la micropyme, los autónomos y los profesionales, colectivos que normalmente presentan mayores dificultades de acceso al crédito bancario con el que atender sus necesidades de circulante, la renovación de deuda a corto plazo o la adecuación de la misma a medio y largo plazo. Además del recientemente aprobado programa de Apoyo Financiero a la Pyme, que en 2015 establece una me

