“Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo…Toda persona tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social”. El texto de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París el 10 de diciembre de 1948 (¿seríamos capaces hoy en día de aprobar una declaración así? Sospecho que
Como cada 1º de Mayo, el calendario nos anima a reflexionar sobre la situación del empleo. No deja de ser llamativo que este año la efeméride coincida con el debate sobre la reducción de jornada, cuando precisamente surgió para recordar a los mártires de Chicago, cuyas reivindicaciones laborales -fundamentalmente la jornada laboral de ocho horas- llevaron a iniciar una huelga el 1 de mayo de 1886, huelga que culminó con los trágicos sucesos de Haymarket. De aquella reivindicación de lo que supondría la jornada de 40 horas semanales hemos pasado a la reivindicación de las 37,5. Qué pasará con ella está por ver, aunque de momento, a ojos del f

