Si la oleada de impagos que se esperaba a partir de marzo de 2020 con la llegada de la pandemia quedó minorada, gracias a las decisiones adoptadas por los gobiernos y los bancos centrales y a las ayudas ofrecidas al tejido productivo para que no sufriera las consecuencias de la crisis de 2008, logrando que los impagados bajaran, por ejemplo, a niveles “nunca vistos” en las tres décadas de actividad de la correduría Iparcredit, la situación sin embargo ha cambiado este año. Su tasa se ha incrementado, entre otras razones, “porque algunas empresas no se han adaptado al escenario poscovid donde las maneras de consumir han cambiado y se han vis
Incertidumbre, volatilidad, complejidad, son términos que definen el momento que vivimos y que está afectando a nuestros principales sectores productivos. Industrias como el metal, la automoción o las energías renovables, motores de crecimiento en País Vasco, se están viendo afectadas por el momento que atravesamos, marcado por la salida de la pandemia, la devolución de los créditos ICO, una fuerte subida de los tipos, la guerra en Europa, la inflación… Todas estas variables están presionando los precios y los márgenes de las empresas, y están disparando de nuevo las insolvencias. Ante esta situación que anticipa un final de ciclo de creci

