Tras haber sorteado los problemas que le han lastrado, un sector marítimo fortalecido encara un panorama futuro de relativa tranquilidad, una calma tras la tempestad que está sustentada en una positiva cartera de pedidos de los tres astilleros en suelo vasco -Zamakona, Murueta y Balenciaga-, una clara apuesta por la especialización hacia nichos de alto valor añadido y sus más que comprobadas capacidades tecnológicas e industriales. La actividad, que está guiada por un Foro Marítimo Vasco (FMV) que agrupa a más de 160 socios —empresas, centros tecnológicos, entes e instituciones públicas, y otros agentes vinculados al mundo marítimo— de ámbito
Anavas, la asociación de navieros vascos, que cumplió el pasado año la nada despreciable cifra de 125 años de actividad, mantiene inalterable su apuesta por la captación del talento y el fomento de las vocaciones hacia las profesiones marítimas. Y lo hace de la mano del Gobierno vasco, con el que coopera - a través de la Dirección de Puertos y Asuntos Marítimos- en el cumplimiento de sus objetivos, entre los que se encuentran el apoyo al sector del transporte marítimo y la organización de programas de formación práctica y teórica que permitan el reciclaje y perfeccionamiento de los futuros profesionales de la Marina Mercante.Gracias a esta co

