La empresa guipuzcoana Mausa, dedicada desde sus inicios a la fabricación de moldes de inyección de plástico y caucho metal y servicios de mecanizado, incluyó en 2017 de forma pionera la fabricación aditiva como nueva línea de negocio, al constatar que se trataba de “una tecnología madura y que la calidad final de las piezas estaba al nivel de la exigencia de nuestros clientes”, explica Diego García, su director de Operaciones. Desde entonces, la fabricación aditiva se ha convertido en “la línea de negocio más importante” de Mausa, representando actualmente cerc del 75% de su facturación. Asimismo, es partner oficial de marcas como HP, DyeMan
La cooperativa irundarra Indart 3D acumula más de 10 años estudiando, investigando e innovando en materia de fabricación aditiva (FA), una tecnología que ha revolucionado el mercado y las formas de trabajar en muchas empresas. Ello le llevó a ser cocreadora de la primera impresora 3D profesional diseñada y manufacturada en España, cuya buena acogida propició también su participación en el desarrollo de la impresora 3D BigFoot, que se convirtió en muy poco tiempo en la máquina de gran formato más vendida en el país.Ahora, la empresa se centra en el desarrollo de una impresora de pellets, que significa un cambio de paradigma dentro del sector,

