Más de 40 años en el mercado y un equipo de doce profesionales avalan el buen hacer de Imatel, operador vasco global de telecomunicaciones, con sede en Donostia, que da servicio a más de 5.000 clientes, fundamentalmente pymes, de entre cinco y 25 empleados, aunque entre sus clientes también se citan grandes corporaciones. Así por ejemplo, el fabricante de pinturas Bernardo Ecenarro, que vende a todo el mundo, y al que Imatel presta servicios de voz y datos, “probablemente uno de los clientes más antiguos de la compañía”, recuerda Aitor Sarriegui, director ejecutivo y fundador de la empresa. También a nivel mundial, Marie Brizard Wine&Spirits
Hibridalab, espacio de investigación y creatividad aplicada ubicado en Vitoria, está desarrollando el prototipo de una bioimpresora 3D ‘low cost’ de código abierto, cuya implementación está destinada a la creación de tejido para artesanía y moda, así como para otras aplicaciones científicas. El proyecto cuenta con el apoyo de Ksigune Conexiones, programa impulsado por el Departamento de Cultura y Política Lingüística del Gobierno vasco.
