La UE permitirá seguir vendiendo motores de combustión más allá de 2035

La decisión ha sido bien acogida por el sector europeo. Foto: Archivo

El sector de la automoción en Europa, que da empleo a 13 millones de personas y representa el 7% del producto interior bruto del continente, respira aliviado después de que la Comisión Europea haya reconsiderado su postura de prohibir la fabricación y venta de los vehículos propulsados por motores de combustión (gasolina o diésel) más allá de 2035. La electrificación, la entrada de los vehículos chinos y otra serie de factores estaban haciendo sufrir severamente a economías, como la alemana, en las que el peso de la automoción es muy importante. De esta manera, sin renunciar al objetivo final de alcanzar la neutralidad climática a más tardar en 2050, se flexibiliza un poco la decisión adoptada en 2021 de reducir a cero la fabricación de este tipo de vehículos.
La medida no ha sido bien acogida por todos los países europeos. El Gobierno español, sin ir más lejos, o el francés, han mostrado su rechazo a una decisión que, en su opinión, es un paso atrás en los objetivos de descarbonización pactados. 
La propuesta, en cualquier caso, continúa obligando a los fabricantes de coches a una reducción de las emisiones del 90% en 2035 y, además, el 10% restante deberá compensarse mediante el uso de ‘acero verde’ fabricado en la Unión Europea. La Comisión Europea, de esta manera, admite que los vehículos híbridos enchufables y los de motor de combustión podrán seguir desempeñando un papel después de 2035, junto a los vehículos totalmente eléctricos o los de hidrógeno. 
Esta decisión llega después de que la fuerte apuesta por ponerle fecha de caducidad al motor de combustión no haya tenido los resultados esperados. El mercado no ha respondido en la medida prevista. Por el contrario, se ha avivado la tendencia de acudir a un mercado de segunda mano en el que los coches son aún más contaminantes. 

Más noticias de Economía / Ekonomia