“Euskadi 2026: retos compartidos, respuestas en marcha”

Mikel Larrea, director de Konfekoop Confederación de Cooperativas de Euskadi

Mikel Larrea, director de Konfekoop Confederación de Cooperativas de Euskadi.

El año 2026 llega cargado de desafíos que afectan directamente a nuestra vida cotidiana: garantizar el acceso a una vivienda asequible, afrontar la transición energética, sostener un sistema educativo de calidad en un contexto demográfico complejo, impulsar el peso de la industria, fidelizar el talento y generar empleo estable en sectores de futuro. Son algunos de los retos que exigen soluciones prácticas, y en Euskadi ya hay iniciativas que avanzan en esa dirección.

Las empresas cooperativas compartimos estos retos. No en vano, nacimos como respuesta a las necesidades sociales de cada época. Somos el fruto del emprendimiento colectivo social del pasado y queremos dar un nuevo impulso al emprendimiento cooperativo del presente y futuro. Lo hacemos a través de Hazikoop, la cooperativa de emprendimiento recién presentada en sociedad en la Torre Bat el pasado 16 de diciembre como heredera de la exitosa Elkar-lan. Su misión es clara: ser el nodo que conecta proyectos emprendedores, agentes locales e instituciones de financiación y acompañamiento cooperativo.

2026 debe ser también un año clave en el impulso al sector industrial de Euskadi. La recién acordada participación del cooperativismo y, más concretamente, de Konfekoop en el Consejo Vasco de la Industria supone un reconocimiento al peso del cooperativismo industrial vasco y un compromiso de contribución al desarrollo de un ámbito económico que históricamente ha sido motor del desarrollo socioeconómico de Euskadi.

El reto de la vivienda tampoco nos es ajeno. Estamos promoviendo proyectos basados en cesión de uso, cohousing y comunidades intergeneracionales impulsadas por cooperativas. Estas fórmulas garantizan acceso asequible, evitan la especulación y fortalecen el tejido comunitario. Aunque todavía con una dimensión reducida, la evolución del modelo a lo largo de toda Europa marca una tendencia que apoyaremos en nuestros territorios.

La transición energética se aborda desde lo local, con comunidades energéticas que facilitan el autoconsumo y reducen la dependencia de grandes operadores. Estas experiencias contribuyen a la descarbonización, generan ahorro y fomentan la participación ciudadana en un momento en que la energía es un factor crítico para familias y empresas.

En el ámbito educativo, las cooperativas de enseñanza trabajan para adaptarse a la caída de la natalidad y a la creciente diversidad, desarrollando proyectos integradores y reforzando la formación en las competencias tecnológicas, socioemocionales y éticas que requiere la sociedad actual. El reto: seguir formando con calidad y equidad el talento que ya forma parte de las estructuras socioeconómicas actuales y aquel que se incorporará en el futuro. 
Un talento, sobre todo el joven, limitado en número y exigente en sus reclamaciones, cuya atracción y retención se convierte en un reto de primer orden. En 2025 hemos celebrado nuestro primer Koopaketa, un encuentro que busca conectar a jóvenes con empresas cooperativas y abrir espacios para el conocimiento mutuo y la reflexión sobre la forma de dar respuestas conjuntas a las necesidades y requerimientos que tenemos jóvenes y empresas.
 
Queremos aportar más y mejor a los retos que se nos plantean y somos conscientes de nuestras capacidades y limitaciones individuales y de la necesidad de compartir y cooperar con los agentes socioeconómicos que a nivel nacional e internacional comparten una forma de hacer y transformar la sociedad. 

2026 será un año exigente en el que nos esforzaremos en consolidar los muchos proyectos que ya están en marcha y trabajaremos para impulsar nuevas líneas de trabajo que respondan a las nuevas necesidades. Más que discursos, lo que cuenta son las acciones. Y en Euskadi, hay muchas que avanzan en la buena dirección.

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