“El Horizonte de la Automoción en 2026”

Mariluz Villamor, CEO de Basque Automotive Manufacturing Center (BAM)

Mariluz Villamor, CEO de Basque Automotive Manufacturing Center (BAM)

El panorama de la automoción en este inicio de 2026 se halla sumergido en una de las transformaciones más complejas de su historia, operando bajo un marco geopolítico que ha dinamitado las previsiones de estabilidad de años anteriores. El mundo ha dejado de ser un tablero de libre comercio para convertirse en un campo de batalla de intereses estratégicos donde la incertidumbre es la única constante. No se puede analizar el sector sin detenernos en la grave escalada del conflicto en Oriente Medio; la implicación de Israel, Estados Unidos e Irán ha puesto en jaque la seguridad del Estrecho de Ormuz. Esta situación ha provocado una escasez de oferta de petróleo que dispara los costes logísticos y actúa como un lastre para la economía mundial, obligando a las naciones a desviar capitales masivos hacia el gasto militar en detrimento de los incentivos a la transición ecológica. Paralelamente, las tensiones entre Estados Unidos y China han alcanzado su punto de ebullición, manifestándose en una guerra de aranceles cruzados por el control de recursos minerales críticos. Esto se traduce en retrasos sistémicos en las inversiones de las grandes marcas y cambios drásticos en estrategias que ahora priorizan la soberanía tecnológica sobre la eficiencia de costes.

En este contexto de fragmentación, el ascenso de China como potencia automotriz indiscutible representa el cambio de paradigma más profundo de las últimas décadas. Entre 2019 y 2024, el gigante asiático logró la proeza de producir cinco millones de vehículos adicionales, incrementando su cuota de mercado global en once puntos porcentuales. Este éxito no es solo fruto de su escala, sino de su liderazgo en la cadena de valor del vehículo eléctrico y el software. Tras superar a Alemania en 2022 y a Japón en 2023, China ha consolidado su hegemonía. Sus fabricantes ya no solo exportan desde sus costas, sino que ejecutan una expansión agresiva con planes para más de 34 plantas de producción fuera de sus fronteras, buscando esquivar barreras comerciales y establecerse como actores locales en suelo europeo y americano, desafiando la supervivencia de los fabricantes tradicionales de Occidente.

Ante esta amenaza, la industria europea identifica una oportunidad crítica en las baterías de estado sólido para romper el monopolio de gigantes como CATL y BYD. En esta carrera, el futuro se decide en laboratorios de vanguardia. En el País Vasco, empresas punteras como Basquevolt se integran en el ecosistema del centro BAM como socios estratégicos, representando la competencia directa de firmas estadounidenses como Factorial. Basquevolt se posiciona con fuerza como fabricante de electrolitos con su tecnología propia, marcando una diferencia técnica fundamental: mientras que competidores americanos utilizan sulfuros, la apuesta vasca se centra en polímeros para el electrolito sólido. Asimismo, aunque ambas facciones utilizan litio metal para el ánodo, lo hacen con diferentes espesores, una distinción que determinará la eficiencia, el peso y la autonomía de los vehículos del mañana. Esta lucha por la innovación en los componentes es vital, pues este sector es el verdadero corazón de la cadena de suministro industrial.

Mientras se libra esta batalla química, Europa digiere una disrupción que ha forzado a las firmas tradicionales a reestructurar sus activos. Aunque se mantiene el horizonte de 2035 para la prohibición de motores de combustión, la revisión de los estándares de CO2 para 2026 ha introducido un matiz de realismo necesario, permitiendo una transición más ordenada que evite el colapso de los proveedores locales. En este entorno, el BAM (Basque Automotive Manufacturing Center) se perfila como una pieza maestra. Nuestro centro de fabricación avanzada tiene como misión la investigación y generación de conocimiento para avanzar hacia el vehículo del futuro, contribuyendo a la sostenibilidad de toda la cadena de valor. Su visión es liderar la industria en Europa, promoviendo la innovación en los procesos de fabricación y transformando el conocimiento en resultados industriales tangibles mediante una red de colaboración público-privada única, que integra en BAM elementos claves como universidades, centros tecnológicos y empresas punteras. Entre nuestras metas destaca el desarrollo de técnicas de fabricación avanzadas y flexibles que optimicen procesos y mejoren la calidad, reduciendo costes para fortalecer la competitividad internacional del País Vasco. En este 2026, la empresa que innove con mayor agilidad y se adapte a la nueva realidad geopolítica será la que gane la partida. Para ello, BAM se abre en enero 2025 a la incorporación de nuevos socios que contribuyan a desarrollar un ecosistema de innovación colaborativo, acelerando e influyendo en la transformación digital de todas las empresas de automoción vascas. Una gran apuesta de valor, clave para el futuro de la automoción vasca.

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