“La transición energética es innovación con mayúsculas tanto en términos tecnológicos como de proceso productivo”
Emiliano López Atxurra, presidente de Petronor
- Ainhoa Agirregoikoa (Guía de la Innovación 2025)
- 07-Enero-2026
Emiliano López Atxurra, presidente de Petronor
Como industria energética que es, Petronor se encuentra inmersa en una sólida transformación que, según argumenta su presidente, Emiliano López Atxurra, se basa en dos ejes: la eficiencia y la competitividad para atender a un mercado cada vez más exigente, por un lado; y la respuesta a los desafíos de la sostenibilidad mediante la innovación tecnológica, las buenas prácticas y nuevos productos basados en la molécula verde, por otro. Ante este escenario, la compañía ha establecido una hoja de ruta de cara a los próximos años, con la ejecución de inversiones orientadas a tal fin.
¿Qué metas se han planteado para lograr la transformación planteada?
En lo que respecta a la planta actual, seguiremos con el objetivo de la rentabilidad, su consolidación en la geografía atlántica y ser un actor en la seguridad de suministros europeos. En lo que se refiere a nuestra posición en la molécula verde, la meta, en el horizonte del 2030, es haber validado la fabricación del combustible sintético y tener la hoja de ruta marcada para su fabricación industrial conforme evolucione la regulación y el mercado. Igualmente, es fundamental tener materializados los proyectos de hidrógeno en marcha de manera paralela a un proceso de innovación permanente para reducir los costes de fabricación de un hidrógeno alineado con la reducción de emisiones. Sin olvidar, tampoco, otros proyectos centrados en la economía circular y el cemento verde.
¿Cuál es el compromiso adquirido por la compañía para hacerlo realidad?
Sin duda, el compromiso son las inversiones. El papel lo aguanta todo, pero las inversiones solo las aguantan la decisión, el compromiso presupuestario y la ejecución de la inversión. Esto en Petronor se logra gracias al compromiso firme de sus accionistas: 558 millones de euros solo en proyectos de molécula verde y más de 541 en la planta industrial actual.
¿Qué peso tiene la innovación en todos estos planes?
La transición energética es innovación con mayúsculas, tanto en términos tecnológicos, como de proceso productivo. No es un catecismo sectario. Es compromiso de apuesta tecnológica porque estamos ante un desafío centrado en la tecnología y requiere materializar en términos estratégicos el necesario quinto pilar comunitario de ciencia, tecnología, industria e innovación. En este sentido, es bueno que en el País Vasco trabajemos más y mejor en la materialización de ese quinto pilar.
Y para ello, como ha dicho, la inversión es clave. ¿Cuánto invierte Petronor en innovación?
Al margen del importe global ya mencionado, concretamente en la planta demo de combustible sintético, vamos a invertir 160 millones de euros. No obstante, quiero señalar que la innovación, y, por tanto, sus inversiones, también se concretan en mejoras de innovación continua orientadas a la eficiencia energética, la robótica o la digitalización de la planta. En este sentido, el volumen total está en alrededor de los cinco millones de euros.
¿Me puede dar detalle de alguno de los proyectos innovadores que tienen en marcha y en los que se apoyan para llevar a cabo la citada transformación?
Además de los mencionados previamente, y en otro orden, están los proyectos referidos a las inversiones centradas en la digitalización y la robótica. Asimismo, para mí es importante reforzar, en una estrategia de cooperación público/privada, nuestro sistema industrial, tecnológico y formativo para que nos provea de las capacidades necesarias para materializar nuestro objetivo de transformación y el de otras industrias tractoras. No hay innovación sin humildad, sin esfuerzo, sin cooperación y con el virus del conformismo.
¿Qué papel ocupan las exigencias regulatorias a nivel climático en todo este proceso de renovación?
La regulación es clave porque el mercado está regulado por un marco normativo, sea del nivel que sea. Los proyectos industriales necesitan un mercado razonable que les permita competir y seguir vivos. En este sentido, tenemos que estar muy atentos, no tanto a los titulares de prensa, sino a los procesos profundos que afectan de lleno a nuestra estrategia empresarial. El dato de la regulación climática es relevante, pero en los términos que se están dando en el seno de la Unión Europea creo que tendrá una evolución más acorde a los desafíos geopolíticos y geoeconómicos que se traslucen en la política climática de EE.UU., de los participantes de la OSC, los BRICs. Confío en que vamos a entrar en una senda regulatoria centrada en la neutralidad tecnológica, la garantía de suministro y la seguridad energética; y modular la regulación a una realidad geopolítica y geoeconómica donde las instituciones europeas y los países que la conforman están un poco confusas.
¿Y qué me puede decir de Petronor como tractor exportador, tributario y motor de empleo de la compañía?
Petronor, en términos de aportación tributaria y de tráficos en el Puerto de Bilbao, son públicos y notorios. Aportamos en torno de 900 millones de euros a las haciendas vascas y somos el 40% del tráfico del Puerto de Bilbao. También somos los que, además de los más de 900 empleos directos que generamos, trabajamos con unas 500 empresas vascas que nos facturan en el entorno de los 125 millones de euros y generamos cerca de 6.000 empleos indirectos. Pero más allá de estas cifras, quiero remarcar; sin embargo, que debemos tener en cuenta lo que hay detrás. Y detrás, sobre todo, tenemos responsabilidad, por lo que el coste del No-Petronor sería muy alto para la economía local, de Bizkaia y de Euskadi.
“Nuestra aspiración es validar la fabricación del combustible verde para 2030 y tener la hoja de ruta para su fabricación industrial conforme evolucione la regulación y el mercado”
Y de cara al futuro, ¿cuáles son los grandes proyectos que le deparan a la compañía?
El futuro lo estamos construyendo en el presente. El horizonte del 2035 y del 2050 en términos de inversiones industriales lo hemos empezado a construir ahora con la estrategia y las inversiones que he mencionado. El objetivo del 2035 está en marcha. Y ese será el fielato para alcanzar en 2050 un Petronor que estará adaptado a los desafíos del mercado. Al igual que la vida, Petronor tiene que seguir la senda de la transformación y evolución permanente. Y esto lo hacen las personas apoyadas en la tecnología.

