"El País Vasco: un modelo europeo de innovación"

Marc Lemaître, director general de Investigación e Innovación de la Comisión Europea

Marc Lemaître, director general de Investigación e Innovación de la Comisión Europea.

La innovación es fundamental para la prosperidad de Europa. Impulsa el crecimiento, crea puestos de trabajo de calidad y nuevas oportunidades, especialmente para nuestros jóvenes y las próximas generaciones. Para que nuestra Unión Europea siga siendo competitiva en un mundo en rápida evolución, necesitamos ecosistemas regionales de innovación sólidos y dinámicos. Lo que ocurre a nivel regional no se limita a lo regional: alimenta las oportunidades locales al tiempo que refuerza la posición general de Europa en la economía mundial.
El País Vasco es un ejemplo claro de ello. Ocupa el puesto 81 de 241 regiones de la Unión en el cuadro de indicadores de la innovación regional de la UE. Es la segunda región con mejores resultados en España.
El País Vasco supera la media de la UE en 12 de los 23 indicadores de innovación regionales y supera la media nacional española en 17 (véase el diagrama). Estos buenos resultados reflejan décadas de continuas inversiones que han construido el ecosistema de innovación vasco. En la actualidad, las publicaciones científicas vascas se encuentran entre las 10% más citadas. Y la base industrial de la región incluye una próspera industria automovilística y altos niveles de producción siderúrgica.
Así pues, ¿qué hace que el País Vasco tenga un sólido rendimiento en materia de innovación? En primer lugar, la región cuenta con varias plataformas que apoyan la innovación y el espíritu empresarial, como BIND 4.0 y el Basque Ecodesign Center. En segundo lugar, existen numerosos programas de innovación vascos que ayudan a empresas emergentes y en expansión a crecer más rápido y con mayor solidez, como Hazitek, Elkartek y Emaitek.
Estos esfuerzos han dado resultados sorprendentes. Me impresiona especialmente Multiverse Computing con sede en San Sebastián, que obtuvo financiación para desarrollar grandes modelos de lenguaje (LLM) más compactos. También sigo con interés a H2SITE, con sede en Bilbao, que ha recibido recientemente una subvención del Acelerador del Consejo Europeo de Innovación para desplegar el primer sistema de craqueo de amoníaco a bordo. Estos éxitos demuestran el tipo de ambición que otorga a Europa su ventaja competitiva.

Margen para crecer
Sin embargo, aún hay margen para crecer. El País Vasco está por debajo de la media de la UE en propiedad intelectual, así como en innovación de productos y procesos empresariales. Persisten las disparidades de género y se necesitan más mujeres en el ámbito de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Un paso crucial es impulsar la inversión tanto pública como privada en I+D. El informe del Semestre Europeo de 2025 recomienda que España en su conjunto apoye una mayor innovación empresarial y aumente las inversiones en I+i. El País Vasco está bien situado para liderar en la creación de unos vínculos más sólidos entre ciencia y empresa y conseguir una mayor inversión privada en I+D.
Es urgente impulsar la innovación. Justo este año, la UE ha puesto en marcha la Estrategia de la UE para las Empresas Emergentes y en Expansión, y una serie de iniciativas importantes tienen por objeto simplificar las normas y reducir la carga normativa para los innovadores. Europa se ha comprometido a facilitar la creación, el crecimiento y la inversión en empresas innovadoras, algo que es muy importante para ecosistemas regionales como el del País Vasco. Pero debemos ver esto en el contexto geopolítico más amplio: en todo el mundo, las libertades intelectuales y científicas están sometidas a presión. Europa debe seguir siendo un faro para la excelencia en la investigación, la libertad científica y la innovación.
A través de Horizonte Europa, cuyo presupuesto proponemos duplicar durante el período 2028-2034, la UE ayuda a los investigadores, las empresas y los innovadores para que conviertan sus ideas en realidad, y me alegra ver que el País Vasco también contribuye. Si impulsamos la innovación, a escala local y en toda la UE, ofrecemos un futuro competitivo, resiliente y sostenible para los europeos.
Nuestro liderazgo en investigación e innovación sigue siendo uno de los mayores activos de Europa. Pero debemos redoblar la inversión, la colaboración y la innovación para permanecer al frente. Espero poder apoyar al País Vasco en esta misión europea compartida, y estoy deseando ver cómo florece la innovación vasca en los próximos años.

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