La innovación es fundamental para la prosperidad de Europa. Impulsa el crecimiento, crea puestos de trabajo de calidad y nuevas oportunidades, especialmente para nuestros jóvenes y las próximas generaciones. Para que nuestra Unión Europea siga siendo competitiva en un mundo en rápida evolución, necesitamos ecosistemas regionales de innovación sólidos y dinámicos. Lo que ocurre a nivel regional no se limita a lo regional: alimenta las oportunidades locales al tiempo que refuerza la posición general de Europa en la economía mundial.El País Vasco es un ejemplo claro de ello. Ocupa el puesto 81 de 241 regiones de la Unión en el cuadro de indicado
