La crisis sanitaria producida por el virus llegó en el peor momento posible para el sector de la construcción. Un arranque de año “esperanzador” que el Covid-19 truncó y, aún sin visos de reactivación, tanto en obra civil como en edificación. Aún así, el presidente de Eraikune Clúster de la Construcción en el País Vasco, Alberto Marín, se muestra optimista: “A pesar de este parón, el sector saldrá con energía y siendo un pilar estratégico de la recuperación de nuestro país”. ¿Qué valoración hace de la evolución de la construcción en el primer semestre del año? El año pasado la actividad del sector en Euskadi creció un 12,5%. Aparentemente
Desde Ascobi-Bieba, la asociación que reúne a constructores y promotores de Bizkaia, se considera que 2019 fue un buen año, en el que se mantenía la tendencia clara de reactivación tras la crisis, aunque se apreciaba la ralentización en el crecimiento. Ahora, la crisis del coronavirus ha impactado en el sector, aunque todavía no de forma importante. Según recuerda el secretario general de Ascobi-Bieba, Iñaki Urresti, la obra pública depende de presupuestos, y ahora se está ejecutando obra adjudicada hace meses, en la situación prepandemia. “Por eso, el impacto en la construcción se verá en meses venideros y dependerá también de la duración de

