Hablar hoy de alimentación y de gastronomía en Euskadi es hablar de competitividad. No solo de un sector con peso económico y arraigo territorial, sino de un sistema que puede —si se toman las decisiones adecuadas— generar diferenciación, valor y proyección internacional. En un mercado global cada vez más exigente, la innovación en la cadena alimentaria ya no es un complemento: es una condición para competir. Durante años, el sector alimentario vasco ha sabido innovar en eficiencia, calidad y seguridad. Pero el contexto ha cambiado. La presión climática, la evolución de los hábitos de consumo, la volatilidad de los mercados y la aceleración
La industria alimentaria vive una profunda transformación, impulsada por las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y una creciente demanda social por productos más saludables, sostenibles y de calidad. Sin embargo, el contexto económico actual amenaza con ralentizar el desarrollo a medio plazo debido a las tensiones en costes y márgenes, haciendo que la alimentación se convierta en un lujo para ciertos grupos poblacionales. En este escenario, Azti se consolida como un referente en el desarrollo e implementación de soluciones tecnológicas avanzadas, capaces de mejorar la eficiencia, la trazabilidad, la sostenibilidad y la personal

