“La asimetría fiscal es insostenible y las instituciones deben actuar al respecto”
María López, presidenta de la Confederación Empresarial de Comercio de Bizkaia (Cecobi)
- Víctor Gardeazabal
- 01-Junio-2026
María López, presidenta de la Confederación Empresarial de Comercio de Bizkaia (Cecobi). Foto: Cecobi
María López lleva más de 20 años vinculada al sector comercial vizcaíno a través de su empresa familiar Pinturas del Norte, de la que es gerente. Y cumple uno como presidenta de la Confederación Empresarial de Comercio de Bizkaia (Cecobi), que, a su juicio, ha supuesto “un aprendizaje”. Desde su cargo, reclama una reducción de la carga fiscal que soporta el sector, que liga con “la competencia desleal de ciertas plataformas de importación”, y ”una gran apuesta por la educación y la concienciación social” sobre el valor y el papel estratégico del comercio.
¿Qué balance hace de su primer año al frente de Cecobi? ¿Se ha encontrado con más trabajo del esperado?
El balance es muy positivo. Este primer año me ha permitido conocer más de cerca el trabajo de la organización, poner cara a determinados colectivos y, sobre todo, representar al comercio en espacios en los que antes no teníamos presencia. Ha habido trabajo inesperado, pero en el buen sentido: hemos incrementado la visibilidad y la interlocución relacionada con los intereses del comercio ante las administraciones públicas y con determinados colectivos, y eso es una señal inequívoca de que se está avanzando. Ha sido también un año de aprendizaje, y quiero subrayarlo porque las fases de aprendizaje son, ante todo, fases de gran crecimiento personal. Personalmente, esta nueva etapa me motiva enormemente: me siento muy comprometida con el sector y lo vivo con mucha intensidad e ilusión. Aunque con una base sólida, ya que conocía parte de las tareas de la organización y había desempeñado un papel muy activo de representación durante la etapa previa. Eso ha facilitado mucho la transición.
“Conocer el proceso comercial, con ejemplos y casos prácticos reales, ayudaría a que la sociedad valore mucho más lo que tiene cerca”
¿Le permite compatibilizarlo con la gestión de su empresa familiar?
Sí, aunque no sería posible sin el apoyo de las personas que me rodean. En primer lugar, mi familia, que respalda este proyecto. Y, por supuesto, mi equipo en la empresa, con quienes comparto objetivos y responsabilidades. Pero hay otros dos pilares igual de importantes. Por un lado, mis compañeros en los órganos de gobierno de Cecobi, que participan de forma muy activa y están muy presentes, lo que me ayuda, tanto en la toma de decisiones como en la representación institucional. Y es que una sola persona difícilmente puede cubrir todos los eventos, especialmente cuando la mayoría se celebran una vez que los comercios han cerrado. Por otro, el equipo técnico de Cecobi es un apoyo fundamental. Trabajamos aprovechando sinergias y generando nuevas dinámicas para llegar mejor al comercio, para que los comerciantes nos sientan más cercanos. Compartir responsabilidades y trabajar en equipo en todos los ámbitos es, en definitiva, lo que permite desarrollar bien la actividad y mejorar la representación e interlocución con el sector.
¿Qué avances se están dando en digitalización y nuevas tecnologías?, ¿cómo ayuda Cecobi a las empresas en este ámbito?
Cecobi diseña su oferta formativa en base a las expectativas y necesidades del comercio y de los diferentes sectores que componen nuestra base asociativa. Planificamos formaciones a medida en diferentes materias, con el objetivo de dar respuesta real a los retos que enfrentan nuestros comerciantes en su día a día. Estamos incorporando muchos cursos de inteligencia artificial, orientados a gestionar las redes sociales y a vender mejor en entornos digitales. Pero no nos quedamos ahí: también estamos impulsando formaciones en herramientas para la mejora de la gestión financiera, por ejemplo, puesto que a veces son precisamente esos cursos los más necesarios para completar y reforzar los perfiles profesionales de nuestra base asociativa.
En julio cerrará una de las pocas joyerías que quedan en Bilbao, por jubilación y al no encontrar relevo, ¿cómo se puede ayudar a dar continuidad a los negocios?
Se están perdiendo muchos modelos de negocio, especialmente los más artesanales, y eso empobrece el tejido comercial y también el entorno urbano. La solución pasa por más información sobre los procesos de transmisión de negocios, por incentivos desde las administraciones y por formación específica para el sector. Pero también necesitamos una mayor educación y concienciación social: comprar en el comercio local no es solo un acto de consumo, tiene consecuencias a medio y largo plazo sobre los entornos, la economía de proximidad y la cohesión de nuestros barrios y ciudades.
¿Qué más se puede hacer desde las instituciones para ayudar al pequeño comercio?
Necesitamos varias cosas de forma urgente. En primer lugar, una reducción de la carga fiscal: bajar los impuestos y dar facilidades reales tanto a los comercios que quieren abrir como a los que ya están en funcionamiento y luchan por mantenerse.También es fundamental abordar la competencia desleal de ciertas plataformas de importación que, además de operar bajo reglas distintas a las del comercio local, no tributan de la misma manera. Esa asimetría fiscal es insostenible y las instituciones deben actuar al respecto. Y por último —pero quizás lo más estructural—, necesitamos una gran apuesta por la educación y la concienciación social. Que empiece desde los colegios, con ciclos formativos orientados al comercio, y que incluya una reflexión seria sobre cómo nuestros hábitos de consumo afectan a nuestro entorno, a nuestra economía y a nuestra forma de vida. Conocer el proceso comercial de principio a fin, con ejemplos y casos prácticos reales, ayudaría a que la sociedad valore mucho más lo que tiene cerca y lo que está en riesgo de perder.

